
Autora: Lauren McLaughlin
Editorial: Destino
Género: Juvenil/ Distopía/ Ciencia ficción
Enseñado en: Mí@ XII
Las cámaras de seguridad graban todos tus movimientos. Lo que dices. Te leen los labios. Tu expresión facial. Y en base a ello te puntuan. Y según tu puntuación... Tu vida será un sueño...o una pesadilla. Imani Lemonde lo sabe, pero lo arriesga todo al relacionarse en secreto con Diego Landis, un miembro de... Los No puntuados.
Distopía y crítica social, dos ingredientes que en mis lecturas tienen el éxito asegurado. Y aunque sí que es cierto que me ha parecido una novela muy reflexiva, ha tenido un fallo bastante considerable para mi, y ha desembocado en que la lectura no me gustase tanto como esperaba en un principio.

El ritmo no está nada mal, si que es cierto que al principio me costó un poco engancharme, pero una vez que lo hice el libro se leía solo. La escritura de McLaughlin es sencilla, pero con un vocabulario algo más complejo del que estoy acostumbrada a leer en la literatura juvenil, lo que le dio un caracter más serio a la historia y consiguió hacerme reflexionar de una manera más solemne.
Los personajes me gustaron en su mayoría, aunque sí que pienso que a veces me parecian que los protagonistas se expresaban y pensaban de una forma demasiado madura para su edad:

Diego me gustó bastante. Un chico muy inteligente, sincero y con la ironía a flor de piel. Sí que es cierto que en ocasiones puede parecer un poco arrogante, pero me gustó su seguridad en sí mismo y la lucha por defender sus ideales.
La relación entre estos dos personajes me encantó, ya sabeis que las relaciones de amor-odio me pierden xD. Ambos defendían posturas totalmente contradictorias entre sí, y además de los continuos piques entre ellos, daban lugar a debates muy inteligentes y con unos diálogos bastante trabajados.
Del resto de los personajes me hubiera encantado conocer más a Cady y al señor Lemonde, ya que ambos parecían personas sencillas y de buen corazón, pero no se les daba demasiada importancia en la historia (Bueno, a Cady mucho más que al señor Lemonde). Isiah me pareció insufrible por lo que agradecí que apareciese tan poco en la novela, y la señorita Wheeler me pareció el mejor secundario ya que me intrigaba bastante y no llegaba a calarla del todo.

Resumiendo, La puntuación es una novela distópica con una gran crítica social explícita, que invita a la reflexión debido a los debates tan inteligentes entre los personajes protagonistas. Una historia con mucha sustancia y diferente, pero con un desenlace demasiado repentino y que deja muchas cosas en el aire.
3. La pobreza no es solo una cuestión de recursos. También es un conjunto de comportamientos.
2. Podemos decir todo lo que queramos sobre la igualdad, pero no creemos en ella. Creemos en la superioridad y en la inferioridad. Esta en nuestra naturaleza organizarnos en grupos según el estatus social.
1. Era una pequeña persona entre miles de millones, un miembro de una especie entre millones de especies. Con respecto al gran plan histórico del mundo, sus acciones eran insignificantes; sus elecciones, mínimas, y sus errores triviales. Pero a pesar de todo eso, su miedo era tan grande como el propio cielo.
Es una pena porque tenía el 4 y medio casi asegurado, pero ese final...
¿Lo has leído? ¿Qué te ha parecido? ¿Te gustaría hacerlo? ¿Has leído algún libro de la autora? ¿Qué puntuación crees que obtendrías si viviéramos en esa sociedad? Dejadme vuestras puntuaciones en los comentarios =P
¡¡¡Muchísimas gracias a Destino por el ejemplar!!! =P
¡Muchos besitos a todos! =D